Acaba de finalizar la tan esperada cuarta temporada de Fear The Walking Dead y estamos listos para realizar un balance sobre que tan bien o mal estuvo la serie.

Analizando la temporada en dos mitades, tal como fueron emitidas por la cadena AMC, podemos diferenciar que la primer parte se dedicó a reformular la serie con una sorprendente depuración de personajes y que la segunda se dedicó a consolidar en pantalla a los nuevos protagonistas.

Luego del enorme final de la tercer temporada, con Salazar disparando a los villanos de turno, Nick detonando la presa y los protagonistas separándose de manera repentina, tuvimos que resignarnos a abandonar esa trama y comenzar una nueva con el grupo ya reunido y asentado en el interior de un estadio de baseball.

Con flashbacks y filtros de imagen, los primeros ocho episodios alternaron pasado con presente para evitar revelar antes de tiempo la muerte de dos importantes personajes a manos de unos villanos con motivaciones poco claras llamados Los Buitres.

Si bien en la línea de tiempo de la serie las muertes sucedieron en otro orden,

primero nos tocó sufrir con la muerte de Nick frente a su novia y a su hermana

para luego volver a sorprendernos con la pérdida fuera de la pantalla de Madison Clark, la protagonista absoluta de la serie, quien se sacrificó para salvar la vida de sus hijos.

Con estas dos muertes y en tan solo tres temporadas y media, la serie se deshizo de casi todos los personajes a los que conocimos en su estreno dejando el liderazgo del show en manos de Alicia, de Víctor Strand y de un nuevo pero conocido personaje.

La llegada de Morgan Jones fue sorprendente y la idea de fusionar las historias que conocíamos como parte de un mismo universo se realizó en medio de mucha expectativa y misterio hasta que se develó quien sería el actor al que le tocaba emprender ese largo viaje.

Finalmente, Morgan llegó a Fear estrechando, en primer lugar, vinculos con nuevos personajes para terminar la temporada como líder del grupo ante la desaparición de los protagonistas originales. El personaje que supo salvar a Rick al inicio de la serie madre se convirtió, a lo largo de esta cuarta temporada, en el hilo conductor de la trama con una villana creada exclusivamente para él y cuya resolución dejó, al menos para mí, bastante que desear.

Las dos mitades de temporada fueron de mayor a menor con los ocho primeros episodios alternando las tramas nuevas con las anteriores hasta los ocho últimos en los que el nuevo grupo se consolidó en la pantalla pero con situaciones que rozaron la ridiculez.

Podemos afirmar que, como gran logro de la cuarta temporada de Fear, los nuevos personajes se han ganado nuestra atención y consiguieron crear en el espectador el interés suficiente como para conocer de qué manera continuarán sus historias en las próximas emisiones. Además, la decisión de Morgan de no llevar al grupo ante Rick y sus amigos nos asegura que, aunque ambas series transcurren en el mismo universo, seguiremos teniendo zombies por partida doble a lo largo de todo el año.

Y no olvidemos que la serie se guarda una enorme carta sorpresa que hasta ahora no ha revelado y que los fans esperan con gran expectativa: el regreso de Daniel Salazar.

Y ahora que Fear ha llegado a su fin es hora de poner toda nuestra atención en el estreno de la nueva temporada de The Walking Dead que nos espera el próximo domingo.

Y a vos, ¿qué te pareció la cuarta temporada de Fear the Walking Dead?

Facebook Comments